barefoot para niños

Calzado barefoot para niños: ¿sí o no?

El calzado barefoot para niños, también conocido como minimalista, se ha puesto muy de moda, y puede ser muy adecuado durante el desarrollo del pie, pero no cualquier modelo es adecuado ni para cualquier niño ni en cualquier situación.

La elección debe hacerse teniendo en cuenta la edad, el desarrollo del pie, el tipo de actividad y las características concretas de los zapatos.

 

¿Qué caracteriza el calzado barefoot para niños?

El calzado minimalista busca que el pie conserve una sensación de libertad similar a la que tendría al caminar descalzo. Para ello, estos zapatos suelen tener:

  • Puntera amplia para que los dedos se muevan libremente
  • Suela flexible para facilitar el movimiento de todo el pie
  • Poco peso para no añadir una carga innecesaria durante la marcha
  • Poco desnivel entre talón y antepié, lo que se conoce como drop reducido o nulo

No obstante, que unos zapatos tengan estas características no significa que sean apropiados por sí solos. Es imprescindible valorar si la talla y la forma se ajustan correctamente al pie del niño o niña.

 

¿Qué ventajas tiene su uso en la infancia?

Durante la infancia, los pies están en desarrollo y el calzado tiene que permitir que se muevan sin restricciones innecesarias. El calzado barefoot para niños, normalmente flexible y con espacio suficiente para los dedos, facilita determinados movimientos del pie. 

Pero cuidado, esto no significa que el barefoot vaya a corregir por sí mismo alteraciones del pie ni que sea necesario para todos los niños y niñas. Llevar calzado minimalista no es lo mismo que caminar descalzo: el calzado sigue siendo una estructura externa que debe proteger frente al terreno, la temperatura o los golpes.

 

¿Todos los niños pueden usar barefoot?

No existe una única respuesta para esto: depende de cada niño y niña.

Si existe una alteración en la marcha (dolor, deformidad, molestias, alguna condición específica), lo recomendable es acudir a consulta para realizar una valoración y decidir qué tipo de calzado es mejor en ese caso.

Además, lo normal es necesitar distintos tipos de calzado en función de la actividad que se realice. Unos zapatos adecuados para caminar por superficies seguras puede no ser el mejor para practicar un deporte.

 

En qué fijarse para saber si el barefoot es adecuado

  • Talla: el pie tiene que tener espacio suficiente para que los dedos puedan moverse, pero sin quedar excesivamente grande. La talla incorrecta puede alterar la forma de apoyar y caminar del niño.
  • Forma de la puntera: una puntera demasiado estrecha comprime los dedos, incluso aunque el resto del zapato tenga características minimalistas.
  • Flexibilidad: la suela tiene que permitir el movimiento natural del pie pero también protegerlo del terreno.
  • Actividad: hay que valorar por dónde caminará el niño, qué actividad va a realizar y qué protección necesita.

 

Entonces, ¿barefoot sí o no?

El calzado barefoot para niños puede ser adecuado para algunos niños y niñas, siempre que el modelo se ajuste correctamente y sea adecuado para su actividad. No podemos considerarlo una solución universal ni una obligación para favorecer el desarrollo.

Un podólogo en Majadahonda puede valorar el estado del pie y la marcha del niño y orientar sobre las características del calzado más adecuadas en función de cada caso. Si tienes dudas sobre el calzado de tus hijos, pide cita en nuestra clínica para valorar su pisada y las opciones indicadas en su caso.