¿Para qué sirve la podología? Todo sobre esta especialidad
Hemos hablado de tratamientos, afecciones, consejos… Pero todavía no habíamos explicado para qué sirve la podología y de qué se ocupa exactamente un podólogo.
Entre todos los temas que hemos tratado en este blog, no nos habíamos detenido aún a desarrollar una cuestión tan básica como esta. Es cierto, preferimos optar por lo práctico y nos olvidamos de lo teórico, pero en el artículo de hoy le ponemos remedio.
¿Para qué sirve la podología?
Si has pedido cita con tu podólogo en Las Rozas puede deberse a varias razones: ya has ido más veces y tienes revisión, te preocupa tu pisada, sientes dolor al caminar, tienes una uña encarnada… O simplemente quieres asegurarte de que todo está bien por ahí abajo.
A menudo nos olvidamos de nuestros pies, pero lo cierto es que la podología es fundamental para mantener la autonomía, movilidad y calidad de vida de las personas.
El podólogo es un profesional sanitario universitario, con competencias propias en el sistema de salud, cuyo campo de actuación va más allá del tratamiento de callos o uñas encarnadas. Abarca desde el diagnóstico clínico hasta la cirugía ambulatoria, pasando por la educación para la salud y la prevención de lesiones.
Áreas en las que actúa la podología
1.- Podología general: diagnóstico y tratamiento de problemas comunes
- Infecciones micóticas
- Onicocriptosis
- Papilomas
- Hiperqueratosis
- Alteraciones en la morfología ungueal
- El podólogo también puede detectar enfermedades dermatológicas como psoriasis, dermatitis o incluso melanoma en el pie.
2.- Podología deportiva
En este ámbito, nuestro papel es tanto preventivo como terapéutico:
- Prevención de lesiones por sobreuso como fascitis plantar, neuroma de Morton, tendinopatías…
- Estudio de la pisada en carrera y salto
- Tratamiento de ampollas, hematomas subungueales, callosidades, etc.
- Asesoramiento sobre calzado deportivo y plantillas técnicas.
3.- Estudio biomecánico de la marcha y la pisada
Mediante plataformas 3D, evaluamos:
- Cómo apoya el pie en estática y dinámica.
- Asimetrías.
- Disfunciones en la marcha o la carrera.
- Si la pisada influye en otras estructuras como las rodillas o las caderas.
- Gracias a la evaluación biomecánica diseñamos ortesis plantares personalizadas (las famosas plantillas) que compensan y alivian la carga sobre nuestros pies.
4.- Pie diabético y pacientes crónicos
¿Y para qué sirve la podología en este caso? Para reducir drásticamente el riesgo de amputaciones y mejorar el pronóstico del paciente diabético. Como podólogos actuamos en 3 niveles:
- Prevención: educación del cuidado del pie, higiene, calzado, revisiones, etc.
- Detección: valoración neurosensorial y vascular.
- Tratamiento: cura de úlceras, control de infecciones, derivación a cirugía vascular si es necesario, etc.
5.- Cirugía del pie
Los podólogos podemos realizar cirugía menor ambulatoria, bajo anestesia local. Algunos de los procedimientos más habituales son la cirugía de la uña encarnada, la extirpación de quistes o lipomas, la corrección de dedos en garra o martillo, la bursitis o la exostosis del talón y de la cabeza del metatarso, entre otros.
Entonces, ¿cuándo debo ir al podólogo?
Es necesario acudir al podólogo siempre que haya dolor, pero también con el fin de detectar alteraciones, evitar lesiones, mejorar la postura y el rendimiento físico, prevenir amputaciones y conservar la movilidad, especialmente en el caso de personas mayores.
Ahora que ya sabes para qué sirve la podología, ¿a qué esperas para pedir cita con nosotros?



