pie plano infantil

Pie plano infantil: ¿es normal o necesita tratamiento?

Puede que el pie plano infantil sea el principal motivo de consulta podológica pediátrica que recibimos en la clínica. Y es que muchos padres y madres se preocupan al ver que sus hijos/a no tienen el arco plantar formado o que sus pies parecen “hundirse” hacia dentro al caminar.

Lo que ocurre es que no siempre se trata de una patología, en la mayoría de los casos es parte del desarrollo normal del pie infantil. Identificar cuándo requiere tratamiento y cuándo basta con vigilarlo es fundamental para evitar intervenciones innecesarias y actuar a tiempo cuando hace falta.

 

¿Qué es el pie plano infantil?

Un pie plano se caracteriza por la ausencia o descenso del arco plantar interno, lo que hace que toda la planta del pie entre en contacto con el suelo.

En los primeros años de vida, esto es normal: los bebés y los niños pequeños tienen una capa de grasa en la planta del pie y una musculatura todavía inmadura, haciendo que parezca que su pie es plano.

A medida que crecen y ganan fuerza muscular, el arco plantar comienza a formarse, entre los 5 y los 7 años de edad. Es por ello que el diagnóstico de pie plano no debe establecerse antes de tiempo, salvo que haya signos clínicos que indiquen un problema estructural o funcional.

 

¿Cuándo deja el pie plano de ser normal?

El pie plano flexible (el que se corrige al ponerse de puntillas o sentado) suele ser fisiológico, pero existen signos que indican la necesidad de valoración por un especialista:

  • Torpeza al caminar o correr
  • Desgaste irregular del calzado
  • Dolor o cansancio frecuente en pies o piernas
  • Dificultad para mantenerse de pie durante largos periodos
  • Arco que no se forma con el crecimiento

Cuando estos síntomas aparecen, podemos estar ante un pie plano rígido o una alteración biomecánica que afecta a la alineación del tobillo o la rodilla. Para poder determinarlo es necesaria una exploración podológica completa.

 

Diagnóstico y tratamiento del pie plano infantil

Para establecer un diagnóstico preciso hay que realizar una exploración física y, en algunas ocasiones, estudios biomecánicos o pruebas de apoyo plantar.  En consulta evaluamos la flexibilidad, la alineación del pie y la marcha para determinar si el caso necesita tratamiento o solo seguimiento.

El tratamiento, en la mayoría de casos, consiste en ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, junto con el uso de plantillas personalizadas. Estas son especialmente necesarias cuando existen alteraciones que afectan a la función o provocan dolor. Las plantillas ayudan a corregir el apoyo y favorecen el desarrollo adecuado del arco plantar.

Aunque es poco frecuente en la infancia, cuando hay un pie plano rígido y doloroso, que no mejora con tratamiento conservador, puede considerarse la opción quirúrgica.

 

¿Es posible prevenir el pie plano?

El pie plano sintomático puede prevenirse fomentando el movimiento y la estimulación muscular:

  • Caminar descalzo por superficies naturales
  • Practicar deportes como natación o ciclismo
  • Evitar el calzado excesivamente rígido

Son fundamentales también las revisiones periódicas en consulta para detectar cualquier alteración del desarrollo del pie. Si has llegado hasta aquí buscando un podólogo en Majadahonda, debes saber que realizamos visitas a domicilio, facilitando la valoración y el seguimiento de toda la familia.

El pie plano infantil es, la mayoría de las veces, una condición transitoria natural del crecimiento. Sin embargo, cuando aparece dolor, torpeza o alteraciones en la marcha, es necesaria una valoración podológica para descartar problemas estructurales. Pide cita con nosotras y garantiza el bienestar y la movilidad saludable del niño/a a largo plazo.