cirugía podológica

¿En qué casos es necesaria una cirugía podológica?

Recurrimos a la cirugía podológica cuando los tratamientos conservadores no son suficiente, cuando no consiguen aliviar los síntomas o corregir las deformidades. 

Si estos problemas afectan a tu movilidad y a tu calidad de vida, es hora de buscar podólogo en Villanueva de la Cañada, analizar tu caso de manera individual y determinar cuál es la mejor solución.

 

¿Cuándo recurrimos a cirugía podológica?

Depende, obviamente, de cada caso pero en consulta nos fijamos en la gravedad de la patología, el dolor crónico, la limitación funcional y la falta de respuesta a los tratamientos conservadores para decidirnos finalmente por la cirugía.

Los 7 casos más comunes que tratamos son:

  • Dedos en garra: son las alteraciones en la alineación de los dedos menores que pueden generar callos dolorosos y dificultades al calzarse.
  • Juanetes: son la deformidad del primer metatarsiano que causa desviación del dedo gordo del pie. Se opera cuando hay dolor intenso, inflamación recurrente o dificultad para caminar.
  • Neuroma de Morton: es el engrosamiento del nervio interdigital, generalmente entre el tercer y cuarto metatarsiano, que provoca dolor intenso y sensación de ardor en la planta del pie.
  • Uña encarnada: se opera cuando el tratamiento convencional no es suficiente para evitar infecciones recurrentes y dolor con la onicocriptosis recidivante.
  • Espolón calcáneo: es el crecimiento óseo anormal en el talón que puede generar dolor incapacitante.
  • Fascitis plantar: la inflamación de la fascia plantar que no responde a terapias conservadoras como plantillas, fisioterapia o infiltraciones puede operarse.
  • Fracturas por estrés: recurrimos a cirugía casos en los que el hueso no se cura adecuadamente o hay una alteración funcional significativa.

 

3 tipos de cirugías que practicamos en podología

1.- Mínimamente invasiva

Mediante pequeñas incisiones y herramientas especializadas corregimos afecciones con menor daño tisular y una recuperación más rápida. Los procedimientos más comunes incluyen:

  • Osteotomías percutáneas para juanetes y dedo en martillo.
  • Descompresión del Neuroma de Morton.
  • Cirugía de uña encarnada en la que se elimina parte de la matriz ungueal para evitar recidivas.

2.- Abierta

Está indicada en casos más complejos que precisan una corrección estructural significativa. Aquí incluimos:

  • Artrodesis para fusionar articulaciones en patologías como la artritis severa.
  • Bunionectomía o exostectomía: para fusionar articulaciones en patologías como la artritis severa.
  • Reparación del tendón de Aquiles en casos de rotura parcial o total.

3.- Reconstructiva

Recurrimos a ella en casos de deformidad congénita, secuelas traumáticas o casos avanzados de patologías degenerativas:

  • Corregimos el pie plano o pie cavo mediante osteotomías y fijaciones con placas o tornillos.
  • Llevamos a cabo una transposición tendinosa para mejorar la función muscular y el equilibrio biomecánico del pie.

 

Postoperatorio de la cirugía podológica

El tiempo de recuperación varía según el tipo de cirugía. En los procedimientos mínimamente invasivos, lo normal es que el paciente camine ese mismo día con calzado especial. En las cirugías abiertas o reconstructivas será necesario un periodo de inmovilización y rehabilitación progresiva.

El reposo relativo, elevar el pie, utilizar muletas según indicación médica, acudir al seguimiento médico y a la terapia física son los cuidados generales tras cualquier cirugía podológica.

Contacta con nosotros para determinar el procedimiento más adecuado según su situación clínica.