cuidar la piel de pies

¿Sabes cómo cuidar la piel de tus pies para evitar sequedad y grietas?

Con la llegada del calor y el aumento de la sudoración, pueden aparecer o agravarse problemas comunes como la sequedad cutánea o las grietas. Cuidar la piel de nuestros pies en esta época es fundamental para prevenir molestias, mejorar su aspecto y evitar complicaciones.

Hoy queremos explicarte cuáles son las causas más frecuentes de sequedad y agrietamiento y qué puedes hacer para mantener una piel sana. Si quieres que tus pies estén perfectos este verano, comienza por acudir a revisión. Si estás buscando podólogo en Las Rozas, recuerda que hacemos visitas a domicilio para facilitarte más aún el cuidado de tus pies.

 

Motivos por los que se seca y agrieta la piel en verano

La sequedad puede aparecer en cualquier momento del año, pero es cierto que con el calor se introducen una serie de factores que aumentan el riesgo:

  • Mayor deshidratación: el calor y la exposición al sol aceleran la pérdida de agua transepidérmica, lo que deja la piel más seca y frágil.
  • Uso de calzado abierto: sandalias y chanclas permiten que nuestra piel esté en contacto con el polvo, las superficies duras, el calor… Resecando y endureciendo la piel.
  • Caminatas: normalmente, en verano caminamos más o pasamos más tiempo de pie, generando presión constante en nuestros talones, más propensos a las grietas.
  • Falta de hidratación específica: a menudo nos olvidamos de nuestros pies en el cuidado del cuerpo. Hidratamos brazos y piernas, pero no hidratamos los pies, favoreciendo la aparición de zonas ásperas.

¿Qué ocurre entonces? Que la piel se seca y puede agrietarse, generando fisuras que, además de dolorosas, son la puerta de entrada ideal para bacterias e infecciones.

 

Cómo cuidar la piel de los pies en verano: las claves 

1.- Elimina la hiperqueratosis en consulta

  • Las durezas (callosidades) son un engrosamiento de la piel que puede producirse por exceso de fricción en talones, metatarsos y zona plantar.
  • En casa puedes exfoliar tus pies una o dos veces por semana o con una piedra pómez o una lima suave. Siempre en seco o con la piel ligeramente humedecida.
  • No utilices cuchillas ni instrumentos cortantes que puedan provocar heridas.
  • Si acudes a consulta, podremos realizar una deslaminación profesional segura en aquellas durezas persistentes.

2.- Utiliza hidratación específica

  • La piel plantar es más gruesa y necesita fórmulas ricas en urea, ácido láctico o manteca de karité. Lo que buscamos son cremas que ayuden a retener la humedad y reparar la barrera cutánea.
  • Nuestra recomendación es que apliques una crema específica cada noche, dando un pequeño masaje hasta que se absorba.
  • Evita aplicarla entre los dedos para prevenir la humedad excesiva y la aparición de hongos.
  • Si la sequedad es muy intensa, puedes utilizar emolientes más densos o cremas con efecto queratolítico (10-20% de urea).

3.- Mantén los pies limpios y secos

  • Lava bien tus pies a diario con agua templada y jabón.
  • Secalos bien, especialmente entre los dedos.
  • Si vas a utilizar calzado cerrado, ponte calcetines de algodón o lino y cámbialos a diario.

4.- Lo que comes y bebes también importa

  • La salud de nuestra piel comienza desde dentro, así que es fundamental mantenerse bien hidratado y consumir alimentos ricos en ácidos grasos esenciales, zinc, vitamina A y E.

5.- Elige bien el calzado

  • Evita las sandalias que no amortiguan ni sujetan el talón, el calzado que roza en zonas concretas o deja la piel totalmente expuesta a sol y polvo.
  • Evita también el uso prolongado de tacones o de plantillas sin apoyo adecuado.

 

Ahora que sabes cómo cuidar la piel de los pies, recuerda que la constancia es clave. El verano es una época en la que nuestros pies se exponen más que nunca. No esperes a que aparezcan las grietas para actuar, pide cita en nuestra clínica.