Estos son los problemas del pie en la tercera edad más comunes y cómo tratarlos
Con el paso de los años, nuestros pies comienzan a mostrar signos de desgaste. Algunos problemas del pie en la tercera edad son las durezas, los dolores articulares, las deformidades o la pérdida de sensibilidad. Estas molestias frecuentes afectan a la movilidad y, por lo tanto, a la calidad de vida.
Prestar atención a la salud podológica en la tercera edad es esencial para mantener la autonomía, prevenir caídas, infecciones o complicaciones mayores.
Problemas del pie en la tercera edad más habituales
1.- Callos, durezas y uñas engrosadas
- La piel de los pies va perdiendo elasticidad y se deshidrata fácilmente con la edad. Como consecuencia, aparecen callosidades y durezas en las zonas de presión, sobre todo en el talón y los metatarsos.
- Las uñas crecen más despacio, se vuelven más gruesas y más difíciles de cortar, pudiendo provocar heridas o infecciones si no se manipulan correctamente.
El tratamiento más adecuado para solucionar estos problemas es la quiropodia profesional, que elimina las callosidades y corta las uñas de forma segura.
El uso de cremas con urea y el calzado ancho, flexible y sin costuras internas ayudan a mantener los pies cuidados y suaves.
2.- Juanetes y dedos en garra
- Los juanetes (hallux valgus) y los dedos en martillo o garra son deformidades articulares muy habituales a partir de los 60 años.
- En muchos casos son consecuencia del uso prolongado de calzado inadecuado, pero también influyen factores genéticos y enfermedades como la artritis.
Si el dolor y la desviación son leves, las plantillas ortopédicas personalizadas pueden aliviar las molestias. En casos más avanzados puede ser necesaria la cirugía percutánea para corregir la deformidad con un tiempo de recuperación cada vez más corto.
3.- Pie diabético y problemas de circulación
En personas mayores con diabetes o mala circulación, el riesgo de úlceras y heridas con dificultad para cicatrizar es más alto. Una pequeña rozadura puede agravarse si no se trata a tiempo.
La prevención es fundamental: revisiones periódicas en consulta, hidratación diaria, control glucémico y evitar el calzado estrecho.
Nuestro papel como profesionales de la podología es clave en el diagnóstico precoz de lesiones, pues podemos tratarlas antes de que se agraven.
4.- Metatarsalgia y fascitis plantar
El dolor en la planta del pie, especialmente al caminar o estar de pie, tiene causas diversas, por lo que estos trastornos deben valorarse siempre de manera individual.
- Mediante un estudio biomecánico de la pisada podemos identificar el origen del problema y diseñar plantillas a medida para redistribuir la carga.
- En algunos casos, podemos recomendar estiramientos o tratamiento con ondas de choque para acelerar la recuperación.
5.- Pérdida de equilibrio y caídas
Los pies tienen mucho que ver en esto: deformidades, dolor o pérdida de sensibilidad alteran la estabilidad al caminar.
En consulta podemos evaluar la postura y la marcha para recomendar plantillas estabilizadoras o ejercicios específicos que mejoren la seguridad al moverse. Una simple revisión puede hacernos pasar de tener temor a caer a caminar con confianza.
Al cuidar tus pies, cuidas tu independencia
Los problemas del pie en la tercera edad son habituales, pero tratarlos correctamente permite llevar una vida independiente, activa y segura.
Si estás buscando podólogo en Las Rozas para tus revisiones, pero desplazarte hasta la consulta te resulta complicado, no te preocupes: realizamos visitas a domicilio. Contacta con nosotras y recupera tu bienestar.



